Ethics Unwrapped Blog

Relativismo moral

El relativismo moral es la idea que no existen principios morales universales o absolutos. Es una versión de la moralidad que propone que “Cada quien hace lo que puede,” y los que la promueven dicen, “¿Quién soy yo para juzgar?”

El relativismo moral se puede entender de varias maneras.

El relativismo moral descriptivo, también conocido como el relativismo cultural, dice que los estándares morales se definen culturalmente, lo cual es generalmente cierto. De hecho, aunque hay algunos valores que se pueden considerar casi universales, como la honestidad y el respeto, pero se pueden observar muchas diferencias culturales por el mundo cuando en cuanto a la evaluación de asuntos morales.

En la metaética, el relativismo moral propone que no existen fundamentos objetivos que privilegien una cultura sobre otra. Las diferentes sociedades en el mundo toman sus propias decisiones en cuestiones morales basado en sus sistemas de creencias, costumbres, y prácticas culturales. De hecho, la gente suele creer que los valores morales correctos son los que existen en su propia cultura.

El relativismo moral normativo es la idea que las sociedades deben aceptar sus respectivos valores morales ya que no existen principios morales universales. La mayoría de los filósofos no están de acuerdo con esta postura. Por ejemplo, sólo porque el soborno se acepta en algunas culturas no significa que otras culturas no lo puedan prohibir o criticar.

El relativismo moral se encuentra al otro extremo del absolutismo moral, que dice que siempre hay una respuesta correcta a cualquier cuestión ética. Los que defienden el relativismo moral suelen decir, “Si a Roma fueres, haz como vieres.»

Continue Reading

Pluralismo moral

El pluralismo moral es la idea de que puede haber múltiples puntos de vista en cuestiones morales, y que cada uno merece respeto y consideración.

Los pluralistas morales suelen ser personas flexibles cuando enfrentan situaciones con múltiples puntos de vista. Pueden analizar situaciones desde la óptica de varios puntos de vista morales antes de tomar decisiones o actuar.

Los pluralistas morales creen que las cuestiones morales son extremadamente complicadas. Por lo tanto, no aplican ni creen en un solo marco filosófico con respecto a las cuestiones morales.

Por ejemplo, supone que hay un incendio en un edificio. Una mujer tiene la oportunidad de entrar y salvar la vida de los niños que se encuentran adentro. Pero al hacer esto ella puede morir, dejando a sus propios hijos huérfanos. Un pluralista moral concluiría que no hay una manera absoluta de resolver este dilema ni de determinar cuál una acción es mejor que otra. Por lo tanto, el pluralismo moral asume que es difícil escoger entre los diferentes valores que entran en conflicto.

Entonces el pluralismo moral se encuentra en un término medio entre “sólo hay una respuesta correcta” como es el caso con el absolutismo moral, y el “no hay respuestas incorrectas” como declaran los relativistas morales.

Continue Reading

Absolutismo moral

El absolutismo moral sostiene que existen ciertos principios morales universales que son la base desde que juzgamos las acciones de las personas. Es una forma de deontología.

El problema con el absolutismo moral es que siempre habrá discusiones y desacuerdos sobre cuáles principios morales son correctos y cuales son incorrectos.

Por ejemplo, la mayoría de las personas en el mundo probablemente están de acuerdo con la idea de que debemos tratar a los demás como queremos que nos traten. Pero más allá de eso, la gente de diferentes países tienen diferentes puntos de vistas sobre cuestiones morales como  el aborto, nepotismo, soborno, y la pena de muerte.

El absolutismo moral es diferente al relativismo moral, el cual sostiene que no hay valores morales absolutos. También difiere del pluralismo moral que exige tolerancia a los principios morales de los demás, sin concluir que todos los puntos de vista son válidos.

Entonces mientras que el absolutismo moral declara que hay una serie de valores morales universales, en realidad los principios morales varían mucho de una nación a otra, y entre diferentes culturas y religiones.

Continue Reading

Deontología

La deontología es una teoría ética que emplea reglas para distinguir el bien del mal. La deontología se asocia con el filósofo Emanuel Kant. Kant propone que las acciones éticas siguen reglas morales universales, como “No mientas. No robes. No hagas trampa.”

La deontología es fácil de aplicar. Solo requiere que las personas sigan las reglas y cumplan con sus obligaciones. Esta teoría suele aplicarse fácilmente con nuestra tendencia e intuición natural sobre lo que es ético o no.

A diferencia del consecuencialismo, en que se juzgan las acciones a base de sus resultados que producen, la deontología no requiere tomar en cuenta los costos ni los beneficios de alguna situación. De esta manera se evitan cuestiones de subjetividad y incertidumbre porque lo único que uno tiene que hacer es seguir las reglas.

A pesar de sus ventajas, acatarse rígidamente a la deontología puede producir resultados que mucha gente ve como inaceptables. Por ejemplo, imagina que eres un ingeniero de sistemas y que te das cuenta que un misil nuclear se va lanzar, provocando una posible guerra. Puedes hackear la red y cancelar el lanzamiento del misil, pero estarías actuando en contra del código de ética profesional al hacerlo sin autorización. Además, implicaría mentir y hacer trampa. La deontología te obligaría a no violar esta regla. No obstante, al dejar que el misil se lance, miles de personas morirían.

Entonces, seguir las reglas hace que la deontología sea fácil de aplicar, pero también significa no tomar en cuenta las consecuencias de nuestras acciones.

Continue Reading