Sesgo del conformismo

El sesgo o prejuicio del conformismo es la tendencia que tienen las personas de actuar como las personas que las rodean en vez de usar su propio juicio.

Las personas parecen sentirse mejor cuando simulan el comportamiento de los demás, inclusive tratándose de cuestiones éticas.

Por ejemplo, los estudios muestran que las personas son más propensas a actuar de manera prosocial, como por contribuir a organizaciones caritativas o conservar agua, cuando ven o escuchan que otras personas también lo están haciendo. Saber que otras personas a nuestro alrededor están tomando decisiones éticas indica que esa actividad se considera una norma social, lo cual hace que nosotros cumplimos con esa norma.

Desafortunadamente lo opuesto también es cierto. El psicólogo Dan Ariely nota que, “Hacer trampa es contagioso. Cuando vemos que otros lo hacen de manera exitosa, nos hace querer hacer trampa también.”

Por lo tanto, el prejuicio o sesgo del conformismo causa que las personas simplemente sigan a la manada en vez de usar su propio criterio en cuestiones éticas.