Sesgo cognitivo

Las personas generalmente creen que son en su mayoría racionales en sus pensamientos, decisiones y acciones. Pero incluso las personas más inteligentes y mejor educadas a menudo cometen errores cognitivos al tomar decisiones financieras, médicas, personales y éticas. Estos errores de pensamiento, también llamados sesgos cognitivos, afectan a todas las personas en prácticamente todas las situaciones.

Por ejemplo, los médicos deben ser conscientes del error del sesgo de exceso de confianza cuando hacen diagnósticos que podrían hacer que valoren de manera insuficiente las opiniones de otros médicos. Del mismo modo, los médicos (y todos los demás) deben tener cuidado con el sesgo de confirmación, que es la tendencia que tienen las personas a procesar información nueva de una manera que está fuertemente influenciada por sus creencias existentes.

El efecto de anclaje es otro sesgo en el pensamiento por el cual el enfoque inicial de las personas en un hecho o número particular significa que no logran ajustar adecuadamente sus juicios a medida que surge información nueva y diferente. También existe el error cognitivo de la sobregeneralización, que es la tendencia a saltar a una conclusión amplia basada en una sola pieza de evidencia.

Las personas están influenciadas en diferentes grados por estos (y muchos otros) sesgos cognitivos. Los estudios muestran que algunos errores de pensamiento se pueden moderar con la educación. Por ejemplo, los médicos pueden aprender a reconocer los sesgos cognitivos y así reducir sus errores de diagnóstico.

Pero incluso con esfuerzo, ninguno de nosotros escapará por completo a los errores cognitivos. Saber que su cerebro está predispuesto es fundamental para que funcione mejor para usted y para todos los que lo rodean.