Morales

La moralidad consiste de estándares de comportamiento que predominan y guían a las personas para que puedan vivir de manera cooperativa en grupos. La moralidad se refiere a lo que las sociedades ven como correcto y aceptable.

La mayoría de las personas suelen actuar de manera moral y seguir las reglas de sus respectivas sociedades. La moralidad en ocasiones requiere que las personas sacrifiquen sus propios intereses a corto plazo para el beneficio general de la sociedad. Las personas o entidades que son indiferentes a cuestiones de bien o mal se consideran amorales mientras que las que se comportan malvadamente se consideran inmorales.

Mientras que algunos principios morales parecen ser transcendentes en cuanto al tiempo y la historia, como la equidad, en términos generales la moralidad no es estática. La moralidad describe los valores que comparten un grupo o sociedad en un punto específico de la historia. Históricamente la moralidad ha evolucionado a la par de las tradiciones religiosas, pero hoy en día su significado sigue siendo importante en las sociedades seculares. Por ejemplo, empresas y agencias gubernamentales tienen códigos de ética que sus empleados deben respetar.

Algunos filósofos hacen una distinción entre la moralidad y la ética. Mucha gente usa la palabra moralidad y ética de manera intercambiable cuando están hablando de sus propias creencias, acciones, y principios. Por ejemplo, es común decir, “Mi moralidad me prohíbe hacer trampa.” También es común usar la palabra ‘ética’ en esta oración.

Entonces la moralidad consiste de principios que guían la conducta individual dentro de la sociedad. Y mientras que la moralidad puede cambiar con el tiempo, es el estándar que usamos para guiar nuestro comportamiento y juzgar entre el bien y el mal.