Racionalizaciones

Las racionalizaciones son explicaciones inventadas que esconden o ignoran las verdaderas motivaciones, causas, y acciones relacionados con nuestro comportamiento. Son las justificaciones que las personas usan cuando no pueden vivir conforme sus propios estándares éticos.

Por ejemplo, la mayoría de nosotros pensamos que somos personas honestas, pero varios estudios muestran que todos solemos mentir y hacer trampa de vez en cuando. Para mantener nuestra imagen de ser buenas personas, inconscientemente inventamos justificaciones para convencernos de que lo que hicimos no está mal, ni causa daño, ni es nuestra culpa, etc.

Según Vikas Anand y sus colegas, algunas racionalizaciones incluyen: “Sé que no hubiera hecho eso, pero mi jefe me obligó a hacerlo así que no tuve otra opción.” O, “Otros han hecho cosas peores.” O, “Ese tipo se lo merecía.” O, “Si no lo hubiera hecho yo, alguien más lo hubiera hecho.”

Generalmente, las racionalizaciones son efectivas cuando no se las tratan como racionalizaciones. Son peligrosas porque las personas son muy creativas cuando se trata de justificar sus propias acciones, y hasta llegan a creer sus propias excusas. Como el psicólogo Joshua Greene nota, “las racionalizaciones son el gran enemigo del progreso moral.”

En fin, las racionalizaciones minimizan nuestro sentido de responsabilidad por nuestras acciones erróneas. Entonces, si realmente queremos ser personas éticas, debemos ser más cuidadosos y consistentes al monitorear nuestras racionalizaciones.